domingo, 20 de marzo de 2022

Solemne Fiesta Principal de Estatutos

 Solemne Fiesta Principal de Estatutos

Queridos hermanos en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Bendita Madre y Reina del Rosario.

Nos ponemos en contacto contigo para informarte que el próximo sábado, 26 de marzo del año del Señor de 2021, se celebrará la Solemne Fiesta Principal de Estatutos.

Se iniciará con el rezo del Santo Rosario a las 19:00 h y con el Sacramento de la Confesión.

A las 19:30 h. se oficiará la Santa Misa, presidida por Rvdo. Sr. D. Domingo Antonio Pérez Fernández, párroco de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol y Capellán de Nuestra Hermandad. La Capilla Musical estará a cargo de N.Hno. D. Francisco Lázaro Perales.

En el transcurso de la Santa Misa será bendecida la nueva túnica para Nuestro Señor, ricamente realizada en los talleres de bordado del baezano Manuel Lozano Pozo, y que ha sido donada por una familia hermana y devota de nuestra corporación. Desde aquí le agradecemos a nuestros hermanos donantes su gentil gesto y pedimos a nuestros Sagrados Titulares los proteja. ¡Gracias, hermanos!

Al finalizar la misma se cantará la Salve a María Stma. del Rosario en sus Misterios Dolorosos y tendrá lugar devota Veneración a Nuestro Señor Orando en el Huerto.


NON MEA VOLVNTAS SED TVA FIAT
REGINA SACRATISSIMI ROSARII, ORA PRO NOBIS!

sábado, 12 de marzo de 2022

LUZ PARA TU ROSARIO 2022

Luz para tu Rosario
Querido hermano en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Madre y Reina del Rosario.

Desde hace ya unas semanas los trabajos y preparativos comienzan a intensificarse, toda ayuda es poca. Y así, como el año pasado, os volvemos a lanzar a vosotros, cofrades, la iniciativa que tuvo un grupo de hermanos y devotos:

Operación "LUZ PARA TU ROSARIO 2022"

Desde aquí, os invitamos a participar en la compra de la cera para el palio de María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos, puedes colaborar adquiriendo una o varias velas, las cuales os serán entregadas (si así lo deseas) al finalizar la Semana Santa.

Estos son los cirios que completan la candelería de Nuestra Madre:

  2 codales a 14 €
  8 codales a 12 €
14 codales a 10€
12 codales a 8€
26 codales a 5€

MISTERIO:
30 codales a 5€

Esperamos con vuestra colaboración, al igual que en los anteriores años, poder cubrir el 100% de la candelería.

¡Participemos colaborando e iluminando a nuestra Madre con una pequeña ayuda!

En el caso que la donación de la vela esté cubierta, ese dinero irá destinado al exorno floral, y así se hará saber al donante.

Aquellos hermanos y devotos que lo deseen, por favor por mensaje privado de Whatsapp a:
N. Hno. Manuel Quesada 648264075


NON MEA VOLVNTAS SED TVA FIAT
REGINA SACRATISSIMI ROSARII, ORA PRO NOBIS!

martes, 1 de marzo de 2022

Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2022


Queridos hermanos en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Madre y Reina del Rosario.

Como todos los años en víspera de la Santa Cuaresma, el Santo Padre nos transmite su mensaje para que tengamos una profunda reflexión en este tiempo de preparación.

 

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CUARESMA 2022

«No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo.
Por tanto, mientras tenemos la oportunidad, hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a)



Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un tiempo favorable para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado. Para nuestro camino cuaresmal de 2022 nos hará bien reflexionar sobre la exhortación de san Pablo a los gálatas: «No nos cansemos de hacer el bien, porque, si no desfallecemos, cosecharemos los frutos a su debido tiempo. Por tanto, mientras tenemos la oportunidad (kairós), hagamos el bien a todos» (Ga 6,9-10a).

1. Siembra y cosecha

En este pasaje el Apóstol evoca la imagen de la siembra y la cosecha, que a Jesús tanto le gustaba (cf. Mt 13). San Pablo nos habla de un kairós, un tiempo propicio para sembrar el bien con vistas a la cosecha. ¿Qué es para nosotros este tiempo favorable? Ciertamente, la Cuaresma es un tiempo favorable, pero también lo es toda nuestra existencia terrena, de la cual la Cuaresma es de alguna manera una imagen [1]. Con demasiada frecuencia prevalecen en nuestra vida la avidez y la soberbia, el deseo de tener, de acumular y de consumir, como muestra la parábola evangélica del hombre necio, que consideraba que su vida era segura y feliz porque había acumulado una gran cosecha en sus graneros (cf. Lc 12,16-21). La Cuaresma nos invita a la conversión, a cambiar de mentalidad, para que la verdad y la belleza de nuestra vida no radiquen tanto en el poseer cuanto en el dar, no estén tanto en el acumular cuanto en sembrar el bien y compartir.

El primer agricultor es Dios mismo, que generosamente «sigue derramando en la humanidad semillas de bien» (Carta enc. Fratelli tutti, 54). Durante la Cuaresma estamos llamados a responder al don de Dios acogiendo su Palabra «viva y eficaz» (Hb 4,12). La escucha asidua de la Palabra de Dios nos hace madurar una docilidad que nos dispone a acoger su obra en nosotros (cf. St 1,21), que hace fecunda nuestra vida. Si esto ya es un motivo de alegría, aún más grande es la llamada a ser «colaboradores de Dios» (1 Co 3,9), utilizando bien el tiempo presente (cf. Ef 5,16) para sembrar también nosotros obrando el bien. Esta llamada a sembrar el bien no tenemos que verla como un peso, sino como una gracia con la que el Creador quiere que estemos activamente unidos a su magnanimidad fecunda.

¿Y la cosecha? ¿Acaso la siembra no se hace toda con vistas a la cosecha? Claro que sí. El vínculo estrecho entre la siembra y la cosecha lo corrobora el propio san Pablo cuando afirma: «A sembrador mezquino, cosecha mezquina; a sembrador generoso, cosecha generosa» (2 Co 9,6). Pero, ¿de qué cosecha se trata? Un primer fruto del bien que sembramos lo tenemos en nosotros mismos y en nuestras relaciones cotidianas, incluso en los más pequeños gestos de bondad. En Dios no se pierde ningún acto de amor, por más pequeño que sea, no se pierde ningún «cansancio generoso» (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 279). Al igual que el árbol se conoce por sus frutos (cf. Mt 7,16.20), una vida llena de obras buenas es luminosa (cf. Mt 5,14-16) y lleva el perfume de Cristo al mundo (cf. 2 Co 2,15). Servir a Dios, liberados del pecado, hace madurar frutos de santificación para la salvación de todos (cf. Rm 6,22).

En realidad, sólo vemos una pequeña parte del fruto de lo que sembramos, ya que según el proverbio evangélico «uno siembra y otro cosecha» (Jn 4,37). Precisamente sembrando para el bien de los demás participamos en la magnanimidad de Dios: «Una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos serán recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra» (Carta enc. Fratelli tutti, 196). Sembrar el bien para los demás nos libera de las estrechas lógicas del beneficio personal y da a nuestras acciones el amplio alcance de la gratuidad, introduciéndonos en el maravilloso horizonte de los benévolos designios de Dios.

La Palabra de Dios ensancha y eleva aún más nuestra mirada, nos anuncia que la siega más verdadera es la escatológica, la del último día, el día sin ocaso. El fruto completo de nuestra vida y nuestras acciones es el «fruto para la vida eterna» (Jn 4,36), que será nuestro «tesoro en el cielo» (Lc 18,22; cf. 12,33). El propio Jesús usa la imagen de la semilla que muere al caer en la tierra y que da fruto para expresar el misterio de su muerte y resurrección (cf. Jn 12,24); y san Pablo la retoma para hablar de la resurrección de nuestro cuerpo: «Se siembra lo corruptible y resucita incorruptible; se siembra lo deshonroso y resucita glorioso; se siembra lo débil y resucita lleno de fortaleza; en fin, se siembra un cuerpo material y resucita un cuerpo espiritual» (1 Co 15,42-44). Esta esperanza es la gran luz que Cristo resucitado trae al mundo: «Si lo que esperamos de Cristo se reduce sólo a esta vida, somos los más desdichados de todos los seres humanos. Lo cierto es que Cristo ha resucitado de entre los muertos como fruto primero de los que murieron» (1 Co 15,19-20), para que aquellos que están íntimamente unidos a Él en el amor, en una muerte como la suya (cf. Rm 6,5), estemos también unidos a su resurrección para la vida eterna (cf. Jn 5,29). «Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre» (Mt 13,43).

2. «No nos cansemos de hacer el bien»

La resurrección de Cristo anima las esperanzas terrenas con la «gran esperanza» de la vida eterna e introduce ya en el tiempo presente la semilla de la salvación (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Spe salvi, 3; 7). Frente a la amarga desilusión por tantos sueños rotos, frente a la preocupación por los retos que nos conciernen, frente al desaliento por la pobreza de nuestros medios, tenemos la tentación de encerrarnos en el propio egoísmo individualista y refugiarnos en la indiferencia ante el sufrimiento de los demás. Efectivamente, incluso los mejores recursos son limitados, «los jóvenes se cansan y se fatigan, los muchachos tropiezan y caen» (Is 40,30). Sin embargo, Dios «da fuerzas a quien está cansado, acrecienta el vigor del que está exhausto. […] Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, vuelan como las águilas; corren y no se fatigan, caminan y no se cansan» (Is 40,29.31). La Cuaresma nos llama a poner nuestra fe y nuestra esperanza en el Señor (cf. 1 P 1,21), porque sólo con los ojos fijos en Cristo resucitado (cf. Hb 12,2) podemos acoger la exhortación del Apóstol: «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9).

No nos cansemos de orar. Jesús nos ha enseñado que es necesario «orar siempre sin desanimarse» ( Lc 18,1). Necesitamos orar porque necesitamos a Dios. Pensar que nos bastamos a nosotros mismos es una ilusión peligrosa. Con la pandemia hemos palpado nuestra fragilidad personal y social. Que la Cuaresma nos permita ahora experimentar el consuelo de la fe en Dios, sin el cual no podemos tener estabilidad (cf. Is 7,9). Nadie se salva solo, porque estamos todos en la misma barca en medio de las tempestades de la historia [2]; pero, sobre todo, nadie se salva sin Dios, porque sólo el misterio pascual de Jesucristo nos concede vencer las oscuras aguas de la muerte. La fe no nos exime de las tribulaciones de la vida, pero nos permite atravesarlas unidos a Dios en Cristo, con la gran esperanza que no defrauda y cuya prenda es el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo (cf. Rm 5,1-5).

No nos cansemos de extirpar el mal de nuestra vida. Que el ayuno corporal que la Iglesia nos pide en Cuaresma fortalezca nuestro espíritu para la lucha contra el pecado. No nos cansemos de pedir perdón en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, sabiendo que Dios nunca se cansa de perdonar [3]. No nos cansemos de luchar contra la concupiscencia, esa fragilidad que nos impulsa hacia el egoísmo y a toda clase de mal, y que a lo largo de los siglos ha encontrado modos distintos para hundir al hombre en el pecado (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 166). Uno de estos modos es el riesgo de dependencia de los medios de comunicación digitales, que empobrece las relaciones humanas. La Cuaresma es un tiempo propicio para contrarrestar estas insidias y cultivar, en cambio, una comunicación humana más integral (cf. ibíd., 43) hecha de «encuentros reales» ( ibíd., 50), cara a cara.

No nos cansemos de hacer el bien en la caridad activa hacia el prójimo. Durante esta Cuaresma practiquemos la limosna, dando con alegría (cf. 2 Co 9,7). Dios, «quien provee semilla al sembrador y pan para comer» (2 Co 9,10), nos proporciona a cada uno no sólo lo que necesitamos para subsistir, sino también para que podamos ser generosos en el hacer el bien a los demás. Si es verdad que toda nuestra vida es un tiempo para sembrar el bien, aprovechemos especialmente esta Cuaresma para cuidar a quienes tenemos cerca, para hacernos prójimos de aquellos hermanos y hermanas que están heridos en el camino de la vida (cf. Lc 10,25-37). La Cuaresma es un tiempo propicio para buscar —y no evitar— a quien está necesitado; para llamar —y no ignorar— a quien desea ser escuchado y recibir una buena palabra; para visitar —y no abandonar— a quien sufre la soledad. Pongamos en práctica el llamado a hacer el bien a todos, tomándonos tiempo para amar a los más pequeños e indefensos, a los abandonados y despreciados, a quienes son discriminados y marginados (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 193).

3. «Si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos»

La Cuaresma nos recuerda cada año que «el bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día» (ibíd., 11). Por tanto, pidamos a Dios la paciente constancia del agricultor (cf. St 5,7) para no desistir en hacer el bien, un paso tras otro. Quien caiga tienda la mano al Padre, que siempre nos vuelve a levantar. Quien se encuentre perdido, engañado por las seducciones del maligno, que no tarde en volver a Él, que «es rico en perdón» (Is 55,7). En este tiempo de conversión, apoyándonos en la gracia de Dios y en la comunión de la Iglesia, no nos cansemos de sembrar el bien. El ayuno prepara el terreno, la oración riega, la caridad fecunda. Tenemos la certeza en la fe de que «si no desfallecemos, a su tiempo cosecharemos» y de que, con el don de la perseverancia, alcanzaremos los bienes prometidos (cf. Hb 10,36) para nuestra salvación y la de los demás (cf. 1 Tm 4,16). Practicando el amor fraterno con todos nos unimos a Cristo, que dio su vida por nosotros (cf. 2 Co 5,14-15), y empezamos a saborear la alegría del Reino de los cielos, cuando Dios será «todo en todos» (1 Co 15,28).

Que la Virgen María, en cuyo seno brotó el Salvador y que «conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2,19) nos obtenga el don de la paciencia y permanezca a nuestro lado con su presencia maternal, para que este tiempo de conversión dé frutos de salvación eterna.

Roma, San Juan de Letrán, 11 de noviembre de 2021, Memoria de san Martín de Tours, obispo.



FRANCISCO




[1] Cf. S. Agustín, Sermo, 243, 9,8; 270, 3; Enarrationes in Psalmos, 110, 1.

[2] Cf. Momento extraordinario de oración en tiempos de epidemia (27 de marzo de 2020).

[3] Cf. Ángelus del 17 de marzo de 2013.

domingo, 6 de febrero de 2022

IGUALÁ PASO DE PALIO ROSARIO

Queridos hermanos en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Madre y Reina del Rosario.

Después de dos años, tenemos por fin una nueva igualá en nuestra corporación, en este caso es la del Palio de María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Se nos ha hecho larga, muy larga esta espera pero ya ha llegado por eso si ¿Quieres ser los pies de la Reina del Rosario?¿Quieres pasear por Baeza a Nuestra Reina?... Tienes una cita con los costaleros de la Reina del Rosario, será el próximo sábado 19 de febrero a las 17:00 en la Plazuela del Cristo de la Oración en el Huerto (en el lateral de la parroquia).

Está igualá es abierta para todos los que quieran formar parte de la cuadrilla, hayan salido anteriormente en ella o sean nuevos y quieran incorporarse, te esperamos con los brazos abiertos.

Solo te pedimos un par de cosas:
- Acude con el calzado de salida para hacer la igualá correctamente.
- Ve cargado de amor e ilusión.

Te esperamos en La Igualá de la Cuadrilla del Palio. 

Damos las gracias a D. Daniel Chamorro por la realización de este cartel anunciador !Muchas gracias Dani!


RECUERDA:

📆 Sábado 19 de febrero

⏰ 17:00 h

📌 Plazuela Cristo de la Oración en el Huerto (lateral Parroquia de S. Andrés)

Te esperamos en La Igualá de la Cuadrilla del Palio.

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miércoles, 2 de febrero de 2022

Conferencia Huerto Baeza: "Hermandades: La nueva comunicación"


Queridos hermanos en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Bendita Madre y Reina del Rosario.

Cómo bien sabéis, desde la Vocalía de Formación de nuestra corporación, desde el año 2016 estamos desarrollando distintas conferencias que nos sirvan a los cofrades como charlas formativas para ampliar nuestros conocimientos tanto espirituales, humanos y cofrades.

Dicho ciclo de conferencias lo comenzamos con la magnifica conferencia sobre las necesidades espirituales de peregrinar a Tierra Santa así como la oportunidad de visitar la Tierra de Jesús, de visitar donde nació, vivió, evangelizó... estuvo realizada por el Delegado para Tierra Santa de la Confraternidad Nacional de HH y CC de la Oración en el Huerto "Getsemaní" D. Juan José Domínguez González; continuamos con la extraordinaria conferencia del Dr. José Pérez Bernal, el Dr. Pérez Bernal impartió una interesante conferencia sobre la importancia de los trasplantes de órganos, nuestra corporación cogió el guante del Dr. Pérez Bernal y desde entonces hemos venido colaborando con la importante tarea de mentalizar a los cofrades para la donación de nuestros órganos, ya que puede ser el último gran gesto cofrade de nuestra vida, pues todos sabemos que el cofrade es una persona que tiene la caridad como una de sus banderas ¿qué mejor obra de caridad podemos realizar qué el donar a otra persona nuestros propios órganos? 

En el año 2019, fue nuestro amigo el Ilmo. Sr. D, Francisco Herrera Cruz, Coronel jefe del Regimiento de Infantería "Zaragoza 5" de la Brigada Paracaidista, Paco Herrera nos emocionó con sus vivencias militares pero siempre teniendo presente en su día a día su fe, su confianza en Dios y sentirse bajo el amparo de Nuestra Madre, y sobre todo como echa de menos la Semana Santa cuando no ha podido estar junto a nosotros para vivir la Pasión, al igual que recordó con gran emoción cuando pudo hacer la primera llamada de nuestros pasos antes de salir a Baeza. Y el año 2020, D. Jesús Romanov López-Alfonso nos enseñó otro punto de vista, otra mirada a nuestras cofradías, nos mostró la importancia que tienen las manos del vestidor, ya que es el encargado de culminar el trabajo que comenzó el imaginero modelando primero el barro y después con su gubia fue sacando los rasgos más finos y bellos de nuestras Dolorosas. El conferenciante nos enriqueció con sus amplios conocimientos sobre el maravilloso mundo del Arte de vestir a la Virgen, y así bajo el título de "El Arte de vestir a la Virgen", nuestro conferenciante disertará sobre tan importante temática.

Para este año será D. José Antonio Rodríguez Benítez el encargado de mostrarnos una nueva faceta del mundo cofrade, totalmente diferente a la que hasta ahora hemos tratado en nuestro ciclo de conferencias.

Indicar que José Antonio es licenciado en periodismo. Ha trabajado para Sevilla Televisión y Tele Sevilla destacando como presentador del programa "Semana Santa de Sevilla".

Ha pasado por Canal Sur TV, realizando guiones para películas documentales y como reportero en el programa "Andalucía Directo". Escribe en la revista de ABC, “Pasión en Sevilla” y colabora desde hace más de una década con el programa de Canal Sur Radio El Llamador”.

En los últimos años se ha especializado como asesor de comunicación política trabajando en la actualidad en el equipo de comunicación de la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía.

Cabe destacar el amplio bagaje cofrade. destacando por encima de todo su pertenencia a la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Sacramento, de la Pura y Limpia Concepción de la Santísima Virgen María, Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Evangelista (Esperanza de Triana), donde dirige su Anuario y además es costalero del Cristo de las Tres Caídas. También es hermano del Dulce Nombre, la Estrella y la Pastora de Triana.

El Consejo General de Hermandades y de Cofradías de Sevilla lo nombró Pregonero de las Glorias de 2007, siendo uno de los pregoneros más jóvenes que han tenido tan alto honor.. También ha pronunciado el Stabat Mater de la Hermandad del Cachorro y el Pregón de la Velá de Santa Ana (Triana).

Ha participado en numerosas conferencias sobre Semana Santa dentro y fuera de Andalucía. Ha dirigido distintos audiovisuales como “El Sueño de los Despiertos” o “El Cristo del Compás” y fue actor protagonista de la película “Juan de Mesa. Del olvido al Gran Poder”.

Es coautor del libro "La wasa cofrade", publicación más vendida en Sevilla durante 2017.

Por este motivo, en la sede de la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías (Balcón del Concejo), el próximo sábado 26 de febrero a las 20:30 h. D. José Antonio Rodríguez nos regalará su experiencia y sus dilatados estudios sobre el mundo cofrade y la comunicación con su conferencia: Hermandades: "La nueva comunicación".

Aprovechamos para agradecer a N. Hno. Antonio J. García Cruz la confección de este cartel anunciador.


 
Esperamos contar con tu asistencia, recibe nuestro fraternal saludo.

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domingo, 12 de diciembre de 2021

Felicitación de la Natividad del Señor de 2021

Queridos hermanos en Nuestro Señor Orando en el Huerto y su Bendita Madre y Reina del Rosario.

Como es costumbre en nuestra corporación en este III Domingo de Adviento, Domingo Gaudete o de la Alegría, os enviamos nuestra Felicitación Navideña.

Os deseamos a todos que en estos días que estamos esperando la llegada del Divino Salvador os colme a todos de salud, paz y bien. Y que la ansiada llegada del Divino Salvador a nuestros hogares nos de fuerza, esperanza y con la Oración en el Rosario nos reconforte.

Con los mejores deseos de la Junta de Gobierno ¡FELIZ NATIVIDAD DEL SEÑOR!


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viernes, 5 de noviembre de 2021

X Aniversario Bendición María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos

Queridos hermanos en Cristo de la Oración y su Bendita Madre y Reina del Rosario.

Hoy es un día de gozo para nosotros los hermanos del Huerto, pues un día como hoy, 5 de noviembre, pero del año del Señor de 2011, nuestro capellán y párroco D. Domingo Ant. Pérez Fernández iniciaba en el transcurso de la Santa Misa el Rito de Bendición de nuestra esperada Madre.

Son ya diez años de aquella inolvidable tarde, que quedó marcada tanto en la historia de nuestra corporación como en el de nuestras hermandades. Ella estaba radiante, guapa y con esa cara de joven nazarena con la que Antonio Parras nos mostró a la Madre del Señor que ora bajo un fragante olivo en Getsemaní.

La Madre de los hortelanos estaba rodeada de una candelería en la que los codales de vera virgen llevaban inscritos los nombres de las distintas devociones marianas de nuestra mariana ciudad. Cirios que días después les serían regalados a las distintas hermandades para que los tuvieran de recuerdo, cirio que la Semana Santa siguiente se pudo apreciar en las candelerías de los palios baezanos y aún hoy en algunos altares podemos ver que dichas corporaciones ponen dicho codal en recuerdo de nuestra Madre del Rosario.

Aprovechamos desde la junta de gobierno para dar las gracias a todos los hermanos, cofrades y devotos que desinteresadamente han aportado su donativo para ofrecer a la Reina del Rosario esa magnifica presea que ahora corona sus sagradas sienes. ¡Gracias hermanos, que Ella en su bendito rosario os lleve y proteja cada día!

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