martes, 4 de febrero de 2014

Mensaje de S.S. Francisco para la Cuaresma 2014

Queridos hermanos en Cristo Orando en el Huerto y su siempre Pura y Limpia Madre del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Os hacemos llegar el Mensaje para la Cuaresma 2014 del Santo Padre Francisco, a un mes del comienzo de la misma, Su Santidad nos envía a todos los católicos su carta, en esta ocasión bajo el título "Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza" de la segunda carta de Pablo a los Corintios fechada en el año 57, cuando iba de camino de Éfeso a Macedonia.



MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CUARESMA 2014
Se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza (cfr. 2 Cor 8, 9)




Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión de la Cuaresma os propongo algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión. Comienzo recordando las palabras de san Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9). El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de san Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?

La gracia de Cristo
Ante todo, nos dicen cuál es el estilo de Dios. Dios no se revela mediante el poder y la riqueza del mundo, sino mediante la debilidad y la pobreza: «Siendo rico, se hizo pobre por vosotros…». Cristo, el Hijo eterno de Dios, igual al Padre en poder y gloria, se hizo pobre; descendió en medio de nosotros, se acercó a cada uno de nosotros; se desnudó, se “vació”, para ser en todo semejante a nosotros (cfr. Flp 2, 7; Heb 4, 15). ¡Qué gran misterio la encarnación de Dios! La razón de todo esto es el amor divino, un amor que es gracia, generosidad, deseo de proximidad, y que no duda en darse y sacrificarse por las criaturas a las que ama. La caridad, el amor es compartir en todo la suerte del amado. El amor nos hace semejantes, crea igualdad, derriba los muros y las distancias. Y Dios hizo esto con nosotros. Jesús, en efecto, «trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros excepto en el pecado» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, 22).

La finalidad de Jesús al hacerse pobre no es la pobreza en sí misma, sino —dice san Pablo— «...para enriqueceros con su pobreza». No se trata de un juego de palabras ni de una expresión para causar sensación. Al contrario, es una síntesis de la lógica de Dios, la lógica del amor, la lógica de la Encarnación y la Cruz. Dios no hizo caer sobre nosotros la salvación desde lo alto, como la limosna de quien da parte de lo que para él es superfluo con aparente piedad filantrópica. ¡El amor de Cristo no es esto! Cuando Jesús entra en las aguas del Jordán y se hace bautizar por Juan el Bautista, no lo hace porque necesita penitencia, conversión; lo hace para estar en medio de la gente, necesitada de perdón, entre nosotros, pecadores, y cargar con el peso de nuestros pecados. Este es el camino que ha elegido para consolarnos, salvarnos, liberarnos de nuestra miseria. Nos sorprende que el Apóstol diga que fuimos liberados no por medio de la riqueza de Cristo, sino por medio de su pobreza. Y, sin embargo, san Pablo conoce bien la «riqueza insondable de Cristo» (Ef 3, 8), «heredero de todo» (Heb 1, 2).

¿Qué es, pues, esta pobreza con la que Jesús nos libera y nos enriquece? Es precisamente su modo de amarnos, de estar cerca de nosotros, como el buen samaritano que se acerca a ese hombre que todos habían abandonado medio muerto al borde del camino (cfr. Lc 10, 25ss). Lo que nos da verdadera libertad, verdadera salvación y verdadera felicidad es su amor lleno de compasión, de ternura, que quiere compartir con nosotros. La pobreza de Cristo que nos enriquece consiste en el hecho que se hizo carne, cargó con nuestras debilidades y nuestros pecados, comunicándonos la misericordia infinita de Dios. La pobreza de Cristo es la mayor riqueza: la riqueza de Jesús es su confianza ilimitada en Dios Padre, es encomendarse a Él en todo momento, buscando siempre y solamente su voluntad y su gloria. Es rico como lo es un niño que se siente amado por sus padres y los ama, sin dudar ni un instante de su amor y su ternura. La riqueza de Jesús radica en el hecho de ser el Hijo, su relación única con el Padre es la prerrogativa soberana de este Mesías pobre. Cuando Jesús nos invita a tomar su “yugo llevadero”, nos invita a enriquecernos con esta “rica pobreza” y “pobre riqueza” suyas, a compartir con Él su espíritu filial y fraterno, a convertirnos en hijos en el Hijo, hermanos en el Hermano Primogénito (cfr Rom 8, 29).
Se ha dicho que la única verdadera tristeza es no ser santos (L. Bloy); podríamos decir también que hay una única verdadera miseria: no vivir como hijos de Dios y hermanos de Cristo.

Nuestro testimonio
Podríamos pensar que este “camino” de la pobreza fue el de Jesús, mientras que nosotros, que venimos después de Él, podemos salvar el mundo con los medios humanos adecuados. No es así. En toda época y en todo lugar, Dios sigue salvando a los hombres y salvando el mundo mediante la pobreza de Cristo, el cual se hace pobre en los Sacramentos, en la Palabra y en su Iglesia, que es un pueblo de pobres. La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza, sino siempre y solamente a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo.
A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza. Podemos distinguir tres tipos de miseria: la miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual. La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a cuantos viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad como la comida, el agua, las condiciones higiénicas, el trabajo, la posibilidad de desarrollo y de crecimiento cultural. Frente a esta miseria la Iglesia ofrece su servicio, su diakonia, para responder a las necesidades y curar estas heridas que desfiguran el rostro de la humanidad. En los pobres y en los últimos vemos el rostro de Cristo; amando y ayudando a los pobres amamos y servimos a Cristo. Nuestros esfuerzos se orientan asimismo a encontrar el modo de que cesen en el mundo las violaciones de la dignidad humana, las discriminaciones y los abusos, que, en tantos casos, son el origen de la miseria. Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir.
No es menos preocupante la miseria moral, que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros —a menudo joven— tiene dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía! ¡Cuántas personas han perdido el sentido de la vida, están privadas de perspectivas para el futuro y han perdido la esperanza! Y cuántas personas se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo cual les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto de los derechos a la educación y la salud. En estos casos la miseria moral bien podría llamarse casi suicidio incipiente. Esta forma de miseria, que también es causa de ruina económica, siempre va unida a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor. Si consideramos que no necesitamos a Dios, que en Cristo nos tiende la mano, porque pensamos que nos bastamos a nosotros mismos, nos encaminamos por un camino de fracaso. Dios es el único que verdaderamente salva y libera.

El Evangelio es el verdadero antídoto contra la miseria espiritual: en cada ambiente el cristiano está llamado a llevar el anuncio liberador de que existe el perdón del mal cometido, que Dios es más grande que nuestro pecado y nos ama gratuitamente, siempre, y que estamos hechos para la comunión y para la vida eterna. ¡El Señor nos invita a anunciar con gozo este mensaje de misericordia y de esperanza! Es hermoso experimentar la alegría de extender esta buena nueva, de compartir el tesoro que se nos ha confiado, para consolar los corazones afligidos y dar esperanza a tantos hermanos y hermanas sumidos en el vacío. Se trata de seguir e imitar a Jesús, que fue en busca de los pobres y los pecadores como el pastor con la oveja perdida, y lo hizo lleno de amor. Unidos a Él, podemos abrir con valentía nuevos caminos de evangelización y promoción humana.
Queridos hermanos y hermanas, que este tiempo de Cuaresma encuentre a toda la Iglesia dispuesta y solícita a la hora de testimoniar a cuantos viven en la miseria material, moral y espiritual el mensaje evangélico, que se resume en el anuncio del amor del Padre misericordioso, listo para abrazar en Cristo a cada persona. Podremos hacerlo en la medida en que nos conformemos a Cristo, que se hizo pobre y nos enriqueció con su pobreza. La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele.
Que el Espíritu Santo, gracias al cual «[somos] como pobres, pero que enriquecen a muchos; como necesitados, pero poseyéndolo todo» (2 Cor 6, 10), sostenga nuestros propósitos y fortalezca en nosotros la atención y la responsabilidad ante la miseria humana, para que seamos misericordiosos y agentes de misericordia. Con este deseo, aseguro mi oración por todos los creyentes. Que cada comunidad eclesial recorra provechosamente el camino cuaresmal. Os pido que recéis por mí. Que el Señor os bendiga y la Virgen os guarde.

Vaticano, 26 de diciembre de 2013
Fiesta de San Esteban, diácono y protomártir

FRANCISCO

martes, 28 de enero de 2014

Festividad de la Candelaria.

Queridos Hermanos en Cristo Orando en el Huerto y su Bendita y Pura Madre, María Santísima del Rosario.

           Desde la Junta de Gobierno de la Real Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, nos han hecho llegar el cartel anunciador de la celebración de la Solemne Fiesta de la Candelaria, que dicha corporación consagra a su Titular el próximo día 2 de febrero en la Parroquia de San Pablo.

         Dará comienzo a las 18:30 horas con el rezo del Santo Rosario y confesiones, terminado el mismo se procederá a la bendición de las candelas y posteriormente la Solemne Eucaristía, oficiada por el Rvdo. Sr. D. Manuel Peláez Juárez -Párroco de San Pablo y Capellán de la Hermandad-, participando el coro "Virgen del Carmen".

            Terminada la Santa Misa serán presenados a la Stma. Virgen del Carmen los niños bautizados en el año 2013.


NON MEA VOLVNTAS SED TVA FIAT



            

jueves, 23 de enero de 2014

Comunicado de la Junta de Gobierno, 22 de enero de 2014

Queridos Hermanos en Cristo de la Oración y su Bendita Madre, María Santísima del Rosario.

           Desde la Junta de Gobierno, queremos informaros de que en estos días se ha procedido al traslado de Nuestro Señor a la ciudad de Torredelcampo para su restauración.

         El escultor D. Antonio Parras Ruiz  que ya dio vida a María Santísima del Rosario, como ya dijimos en el pasado Cabildo General de Hermanos, va ser el encargado de realizar dicha restauración.

      Cuando estemos inmersos en cuaresma,D.m, estará totalmente restaurado y a su llegada está prevista oficiar Santa Misa en acción de gracias, de la cual ya os informaremos.

          Con motivo del proceso de Restauración a que se someterá la Imagen de nuestro Cristo, se ha abierto una cuenta en CAJA RURAL para que todo aquel interesado en contribuir lo pueda hacer:

ES42-3067 – 0012 – 56 - 1598257515

¡Sed generosos, Nuestro Señor os lo premiará!

         Igualmente os informamos, como ya se aprobó en Cabildo General de Hermanos, que ya se están confeccionando los nuevos Hábitos de Estatutos, el precio que se fijó es de 80 euros si no se entrega túnica y 50 euros entregando una túnica del mismo tallaje.

           Seamos responsables y pronto veremos nuestra Estación de Penitencia completamente uniformada.

        Todos aquellos hermanos interesados en adquirirlos pueden dirigirse a N. Hnas: Ramoni, Ana María, Faustina, o a cualquier miembro de la Junta de Gobierno

Saludos, paz y bien para todos.


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sábado, 11 de enero de 2014

Presentación del Cartel de la Semana Santa de Baeza 2014

Queridos hermanos en Cristo orando en el Huerto y su siempre Pura y Limpia Madre del Rosario.

   Cuando mañana en nuestros templos oigamos como el evangelista Mateo nos muestra el Bautismo del Señor, estaremos celebrando también el fin de la Natividad de Nuestro Divino Salvador.

    Desde la secretaria de la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías de Baeza, hemos recibido el comunicado y cartel anunciador del acto de Presentación del Cartel Anunciador de la Semana Santa Baeza 2014.

    Dicho acto tendrá lugar el próximo sábado, 18 de enero, a las 20:30 h. en el Teatro Montemar. El acto de la presentación estará a cargo del Cofrade D. Miguel Ángel Fernández Cruz, qué nos mostrará el cartel de nuestra Semana Santa de 2014.


 
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viernes, 6 de diciembre de 2013

XII Congreso Nacional de HH y CC de la Oración en el Huerto, Getsemaní. Valladolid'2013

Queridos hermanos en Cristo orando en el Huerto y su siempre Pura y Limpia Madre del Rosario.

       Hoy 7 de diciembre dará comienzo el XII Congreso Nacional de Hermandades y Cofradías de la Oración en el Huerto, como bien sabéis el 2011 en el congreso que la Hdad. de San Fernando organizó, salió elegida la hermandad de Valladolid para organizar la duodécima convocatoria de nuestra Confraternidad Getsemaní.

     Como no podía ser de otra forma una delegación de nuestra hermandad se está desplazando hasta tierras castellanas para estar presentes en dicho congreso, decir que junto a la Hdad de Dos Hermanas somos la única que hemos estado presentes en todos nuestros congresos. 

     El Congreso se rige con el siguiente programa:

Primer día: 6 de diciembre de 2013
17:00 h Recepción y acreditación de congresistas.
18:30 h Bienvenida y saludo del Alcalde de Valladolid. Excmo. Sr. D. Francisco Javier León de la Riva.
19:00 h Inauguración de la exposición "Ornamentos de la Hermandad".
20:30 h Visita al templo de la Vera-Cruz
22:00 h Cena de bienvenida.

Segundo día: 7 de diciembre de 2013
8:30 h Acreditación de congresistas. (rezagados)
9:00 h Apertura del Congreso Getsemaní 2013.
9:30 h Comunicaciones.
10:15 h 1ª Ponencia: "Beato Bernardo Francisco de Hoyos". Ponente: Rvdo. D. Mateo Marcos Moro (Consiliario de la Hermandad)
11:00 h Descanso.
11:15 h 2ª Ponencia: "La imaginería castellana", "La Oración del Huerto" y "El Prendimiento". Ponente: D. Miguel Ángel Tapia Palomo (Escultor).
12:00 h Descanso.
12:15 h Mesa Redonda.
13:15 h Presentación de Candidaturas para la celebración del próximo congreso "Getsemaní 2015".
13:30 h Actuación de una coral
14:30 h Comida
17:30 h  
           Visita a la sala de Pasos del Museo Nacional de Escultura. 
           Visita a la Iglesia de San Martín (Ntra. Sra. de la Piedad).  
           Visita a la Iglesia de las Angustias.
22:00 h Cena.

Tercer día: 8 de diciembre de 2013
10:00 h Votación y Proclamación de la candidatura para albergar el congreso "Getsemaní 2015".
10:30 h Preguntas y sugerencias.
Clausura del Congreso Getsemaní 2013
11:00 h Visita a los monumentos de la ciudad.
14:00 h Comida de despedida con intercambio de medallas.
18:00 h Eucaristía de clausura y despedida a los congresistas presidida por el Excmo. y Rvdsmo. Sr. Arzobispo de la Archidiócesis de Valladolid, D. Ricardo Blázquez Pérez.
 



       Nuestra hermandad presentará además en el apartado de Comunicados, una peequeña disertación bajo  el titulo de "Getsemaní y el Año de la Fe".


       Desde aquí deseamos un buen viaje de ida y regreso a todos los hortelanos que se están desplazando desde todos los rincones de España hasta Valladolid.


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